Características
a tener en cuenta al estructurar la organización:
1.
Carácter específico: la estructura debe ser diseñada a la medida de la
organización de que se trate, en función de sus características específicas.
2.
Carácter dinámico: toda buena organización se desarrolla permanentemente
cambia. Por eso la estructura debe ser flexible para que pueda soportar los
cambios que se producirán en el futuro.
3.
Carácter humano: al diseñar la estructura de una organización, se debe tener en
cuenta las aptitudes de las personas que la integran o que la integrarán en el
futuro. No es bueno esquematizar primero el organigrama y recién después
fijarse quien ocupara cada posición del mismo. De obrar así, se estaría cayendo
en organizaciones formales y rígidas, constituidas por seres rectangulares.
4.
El ascenso en la organización: los caracteres dinámico y humano, llevan a un
típico problema organizacional: el del ascenso de las personas de un nivel
jerárquico a otro. Un hombre puede estar preparado para desempeñar su cargo
actual, pero no el inmediato superior. Por ejemplo si un excelente médico
clínico asciende a director del hospital, es altamente probable que sea un mal
administrador (cambiarán significativamente los requerimientos que se harán en
él). El hombre siempre busca ascender, sin advertir que así llegara a un
terreno que no domina. Allí fracasará, y en lo sucesivo, no ascenderá más.
5.
Orientación hacia los objetivos organizacionales: para que el accionar de la
organización sea efectivo, los objetivos organizacionales deben prevalecer
sobre los departamentales.
6.
Asignación de responsabilidades: para que haya responsabilidad, debe existir la
correspondiente autoridad. La responsabilidad no se delega, sino que se asigna
como inherente al cargo.
7.
Unidad de mando: ningún empleado puede responder a más de un superior, en
consecuencia recibirá todas las instrucciones por inmediato de un solo
superior.
No hay comentarios:
Publicar un comentario